Certificación Passivhaus

¿Cuál es el proceso de certificación de una Passivhaus?

Para que una casa pueda ser certificada en alguna de las categorías Passivhaus será necesario seguir todo un proceso de certificación. Este proceso siempre deberá llevarse a cabo de la mano de un técnico certificador acreditado por el Passivhaus Institut, quien se asegurará de que se cumplan todos los requisitos para que el edificio pueda ser certificado.

Así pues, el arquitecto del proyecto deberá entregar al certificador toda la documentación que éste le solicite durante el proceso de diseño, obra y certificación final. El proceso comienza con la cumplimentación de un archivo llamado PHPP, un documento de cálculo muy exhaustivo en el que se detallan a priori todas las características del edificio a certificar, desde las transmitancias de los materiales hasta el clima del lugar, pasando por los puentes térmicos e incluso por las instalaciones de agua caliente y climatización. El certificador revisará el PHPP y cuando él dé el visto bueno ya se podrá empezar con la construcción del edificio.

Durante el proceso de construcción del edificio será muy importante el control de la ejecución de la obra. Las casas pasivas no son casas convencionales, y aunque a nivel de empresas constructoras en algunos casos se ha avanzado mucho en la calidad de la ejecución, ningún edificio llegará a cumplir los estándares de una construcción pasiva si no se siguen una serie de pasos muy estrictos. Especial relevancia tiene en este sentido el control de la estanqueidad, que será verificada con una prueba de presurización por aire Blowerdoor.

También será muy importante durante el proceso de construcción la revisión de las características y de la colocación de los materiales, especialmente en lo que se refiere a aislamientos y ventanas. Una equivocación en los grosores o en la transmitancia de los aislamientos colocados o en la calidad de los cristales de las ventanas puede hacer que finalmente una casa no pueda ser certificada, y difícilmente habrá una solución barata. Por tanto, es muy importante que la revisión la haga preferentemente el arquitecto que haya elaborado el PHPP y que conozca las soluciones constructivas que deban llevarse a cabo.

En cuanto a la estanqueidad, teóricamente para la certificación sólo es necesario realizar un único test Blowerdoor, pero en la realidad siempre suelen realizarse como mínimo 2, uno al terminar la fase de ejecución de la capa estanca, para comprobar la estanqueidad de la capa antes de cubrirla con los materiales de acabado, y otra al final de la obra, para poder acreditar que finalmente se cumple el estándar. Una vez realizado el segundo test, el técnico de la prueba Blowerdoor deberá emitir un informe donde se acredite que la estanqueidad está por debajo del nivel de intercambio de aire entre interior y exterior, y este informe deberá entregar también al certificador.

Por último, una vez acreditada la estanqueidad de la vivienda y que las calidades de los materiales y de las soluciones constructivas cumplen con el PHPP inicial, faltará aunque un técnico haga la regulación de los caudales de ventilación para cada estancia, a partir de la regulación de la máquina de ventilación de doble flujo. Este técnico también deberá emitir un informe firmado que se entregará en el certificador.

Una vez revisada toda la documentación, el certificador podrá aprobar la certificación del edificio. Es con esta auditoría independiente al proceso de diseño que el Passivhaus Institut asegura que todas las casas certificadas son realmente Passivhaus.